En la Escuela de Teología y Posgrado (ETP) creemos que la capellanía es una forma concreta del amor de Dios en acción. Ser capellán no es solo una vocación, sino un ministerio de acompañamiento espiritual, escucha y consuelo en medio del sufrimiento humano. Prepararse para servir en capellanías significa formarse para entrar en los lugares donde la vida duele, llevando luz, esperanza y presencia pastoral con sensibilidad y discernimiento.
La formación en capellanía busca integrar la fe, la empatía y el conocimiento práctico, capacitando a hombres y mujeres para acompañar en contextos de crisis, enfermedad, reclusión o vulnerabilidad. Cada programa combina el estudio teológico, la comprensión de la realidad humana y el desarrollo de habilidades pastorales que permiten responder con amor, respeto y sabiduría a las distintas necesidades del prójimo.
En la ETP entendemos que servir como capellán es caminar junto a las personas en sus noches más oscuras, recordándoles que Dios no las ha abandonado y que su gracia sigue actuando incluso en medio del dolor. Por eso, formar capellanes es también formar portadores de esperanza, paz y dignidad en los lugares donde más se necesitan.
Capellanía Hospitalaria: Acompañamiento en tiempos de fragilidad humana

Capellanía Carcelaria: Ministerio de esperanza en contextos de reclusión

Capellanía: Ministerio Pastoral en Empresas

Capellanía Ministerio Pastoral en Instituciones Educativas


